A veces desearía ser grande y trabajar en algo que me guste, que me dé estabilidad económica y poder hacer lo que quiera cuando quiera, sin que me tengan que decir qué hacer o cómo hacerlo; sin tener a alguien controlando mis movimientos y reprimiéndome para que no expanda mi creatividad. Y, al mismo tiempo, no estar sola: tener a alguien que me acompañe en mis locuras, una amiga de verdad, la que entienda mis ideas más locas, que me apoye sin juzgar y con la que pueda compartir tanto los sueños.