A veces solo coincidimos cuando el alma ya está cansada, cuando se deja de creer, cuando ya se entregó todo, cuando la última oportunidad de ser rescatado se perdió. Solo coincidimos cuando ya no se cree en el amor, cuando el alma se llenó de duda, cuando las ganas de ser visto dejaron de serlo, cuando la voz se entrecorta por el llanto y las lágrimas acarician tus mejillas. A veces solo coincidimos cuando el aire y los pensamientos no son tan puros como las ganas de amar.