Hay tantas historias con polos tan opuestos, unas que sí, otras que no. En el fondo, todas te llenan el corazón de valentía y de mucha paciencia. Esa paciencia que hoy me tiene en esta posición. Quizás no llego de la manera que yo esperaba, pero estoy segura de que llego de la forma que Dios escribió para mí. Al fin y al cabo, él es quien escribe el guión.